¿Cansado de la política? Engánchate a los reálitis.


La política en España, como la televisión, si hasta las “tertulias” en los bares se han convertido en una especie de “reáliti multitertuliar” donde la moda es el “y tú más”.

Desde que dejamos atrás la dictadura franquista y abrazamos la democracia, en una transición modélica, imitada y a imitar por otros países, una transición que hoy muchos se empeñan en denostar. No sé si ha habido un gobierno formado por verdaderos hombres y mujeres de estado con la única intención de servir al ciudadano. Digo que no sé porque del primer gobierno de Adolfo Suarez sólo conozco las crónicas y no lo he vivido. No puedo decir lo mismo del resto, pues de los posteriores, exceptuando los primeros años de Felipe González, tengo suficiente recuerdo como para concluir que hemos estado gobernados por una pandilla de bandoleros. Créanme que me gustaría tener una percepción diferente, pero analizando la cabeza visible de cada uno de esos gobiernos, me refiero al presidente, no puedo más que mantenerme en mi afirmación. Incluso Aznar, se permitió organizar una boda de estado a su hija al estilo de regímenes de otros tiempos, como si de un señor feudal se tratara, pretendiendo estar por encima del bien y del mal. Es verdad que hasta ahora a ningún presidente se le ha podido demostrar penalmente su implicación en un caso de corrupción, pero esto no quiere decir que éticamente sus conductas no sean del todo rechazables y que su gestión no se viese afectada en mucho o en todo por los casos que germinaron y germinan a su alrededor.

Ahora extrapolemos esto a cada presidente autonómico y a cada alcalde, “et voilá”, tenemos el pútrido pastel en el que se mueve la red clientelar que han montado muchos que se dedican y pretenden dedicarse a la política, ni tan siquiera PODEMOS, que han asaltado las instituciones explotando el hartazgo de la sociedad, se libra de tener su propia red clientelar a nivel universitario, por ahora.

Luego está el caso de los nacionalismos periféricos, uno en letargo como el vasco, a cambio de unas transferencias que ya quisieran los catalanes. Explosivo el de estos últimos que responde más a la salida hacia delante de unos gobernantes corruptos que han estado esquilmando durante más de 30 años las arcas de una de las comunidades más ricas, más industrializadas y más prosperas de las que conforman eso que todavía algunos nos empeñamos en llamar España, aunque algunos se empeñen en que no la conozca ni la” madre que la parió”.

Y ahí los tienen ustedes, a todos juntos en este mega hermano tirándose los trastos para ver quien se alza con el premio de la audiencia. Una audiencia que volverá a votar mayoritariamente a los partidos tradicionales, obviando la corrupción, la absoluta falta de separación de poderes, la precaria democracia a la que nos someten, el paro, sus desmanes y tejemanejes. Quizá valga para ellos lo de otro vendrá que bueno te hará o lo de virgencita que me quede como estoy, pero cada vez que les renovamos el voto nos convertimos en sus cómplices.

¿Y cuál es la alternativa?, ¿nos hemos de conformar entre lo malo y lo peor? ¿Acaso la solución es dejarnos seducir por el populismo sin programa y sin sentido? No, si hay alternativa, afortunadamente cada vez somos más los que votamos sin taparnos la nariz, los que miramos a nuestro alrededor y percibimos ese paisaje de desechos en lo que se ha convertido la clase dirigente y su estructura clientelar que impide que pueda renovarse sin una catarsis completa del sistema. ¿Esta catarsis puede venir de la mano de los nuevos partidos?, pues depende, porque hay de todo. VOX, que es una escisión del PP de la que no dudo de su honradez y voluntad de servicio al ciudadano, pero al que no le auguro gran número de adeptos. Aunque muchos de sus ideales son compartidos por muchos otros, no queda muy claro su total desvinculación con la estructura de la que provienen, si me gusta de ellos su firmeza para con las víctimas de ETA y su política económica liberal que dicho sea de paso no gusta mayoritariamente en España.

Ciudadados, ha nacido como la respuesta lógica al despotismo de los actuales gobernantes en Cataluña. Aúna algo del descontento de la sociedad por la constante corrupción y la pérdida de riqueza, o como a otros les gusta decir, la acuciante pobreza (el eterno vaso medio lleno o medio vacío). Cuentan con voces muy solventes dentro de la sociedad civil y llevan un proyecto ilusionante que puede enganchar a mucha gente en Cataluña y en el resto de España.

UPyD, coincidente en programa con los anteriores, pues los dos son de corte social demócrata y que si no fuese por la falta de concreción en asuntos clave como la corrupción y el modelo de estado, podrían convivir en un solo partido, obviando claro está el liderazgo incompatible de Rosa Diez y Albert Rivera. Si llegasen a ilusionar es muy probable que se conviertan en dos de los finalistas del “mega hermano” y que nos deleiten con los mejores episodios. Hasta entonces queda mucho camino, y más cuando a la formación magenta de le descuelgan simpatizante y votantes. Tienen muy buen discurso y muy buenas ideas, pero sobre todo son coherentes con lo que postulan hasta sus últimas consecuencias. Tienen muy claro el modelo de estado que quieren, que competencias hay que trasferir y cuales han de ser centralizadas. Pero sobre todo están con las víctimas de ETA y frente a la desigualdad entre regiones. Últimamente han protagonizado determinadas luchas internas en las que dejan entrever un autoritarismo que gusta a muy pocos, algo que les ha restado votos y tampoco hay que olvidar que Rosa viene del PSOE, por lo que en este aspecto estaríamos en un caso parecido a VOX, con la traición a las víctimas de fondo en ambos casos.

PODEMOS, que se puede decir de esta formación que no se haya dicho ya. Yo voy a ser sincero, nunca les votaría, pero no veo en ellos el miedo que ven otros. Lo que si veo es un ramalazo de casta que no se la quitan por mucho que se bajen manifestación a manifestación al nivel del pueblo llano. Son otro tipo de casta si, más peligrosa, unos esnobs universitarios que aprovechando el hartazgo de la sociedad y una contestación en las calles de las clases más desfavorecidas, se han subido al carro con buenas opciones de conseguir su botín, que no es ni más ni menos que el que llevan buscando sus primos de IU, el poder. No han podido soportar nunca, y no soportan que gente sin su nivel curricular esté dirigiendo las instituciones y ellos con su nivelazo se tengan que conformar con las migajas de la universidad. Se podría decir que es una escisión de IU si no fuese porque en realidad es la refundación de esta con otras siglas y peores intenciones.

El año que entra habrá elecciones, con sorpresas o sin ellas, les aseguro que todo seguirá más o menos igual. El rico seguirá siendo rico, el pobre “pobre”, el listo “listo” y el tonto, quizá y solo quizá sea aún más tonto. Nada va a cambiar profundamente, habrá ajustes, puede, pero no se equivoquen a los que vemos el “reáliti” desde el sofá del salón no nos aportará nada nuevo a nuestras vidas pues no hay fórmulas mágicas más que el esfuerzo individual de cada uno y su manera de hacer las cosas. No podemos esperar que otro nos resuelva los problemas y mucho menos unos profesionales que como mucho nos dejarán un buen espectáculo de final en final.

¿Y entonces cual es la alternativa de la que hablaba? Esa alternativa somos nosotros mismos, los manipulados y manipulables ciudadanos que algún día despertaremos y dejaremos sin audiencia a los “megahermanos”. ¿Utópico? No, pero sí muy lejano, quizá mis hijos nacidos en esta era de la tecnología y la información despierten algún día y decidan ser fieles a sí mismos y a sus pensamientos, sin la necesidad de pertenecer al grupo, independientes y libre pensadores.

Opinión
Manzin

Sobre Manzin

Autodidacta aficionado a Internet, el manga y los vídeo blogs. Profesional de las tecnologías que hacen posible la transmisión de datos por la red. Un enamorado de los productos Apple e incondicional de Linux. "Hay quien se afana por desaparecer de Internet y borra todos sus perfiles en la red. Yo, al contrario, me afano por existir sólo en Internet."