El PROTOCOLO DE KYOTO Y LA PRECARIEDAD LABORAL

fundición cerrada
Parado víctima de la re-conversión industrial. ¿os suena?

Se preguntarán ustedes que tiene que ver el  trabajo de cada ciudadano y sus relaciones con la empresa, con el calentamiento de la atmósfera y las soluciones expuestas en el protocolo de Kyoto. Bien, en principio no tienen nada que ver sin embargo yo me dispongo a demostrar que ésta y otras cuestiones de interés general están íntimamente ligadas a los problemas e inquietudes de índole personal que en cada momento sufren o tienen los ciudadanos del planeta.

Puedo empezar diciendo, por ejemplo, que a los niños soldados de Angola les importa una mierda el calentamiento de un planeta que la mayoría de ellos no tardarán mucho en abandonar hacia mejor vida, peor vida o nada (según la creencia de cada uno). También podríamos preguntar a las niñas indonesas que son cambiadas por lavadoras; que narices, sin irnos más lejos, sugiero al los promotores de ese protocolo que prevé que las emisiones de los más contaminantes se puedan compensar con los que menos contaminan, a cambio de unos cuantos millones de dólares o quizá de un buen puñado de armas para que se sigan matando, así su falta de progreso seguirá beneficiando a los de siempre (recuerden que EE.UU. ni siquiera lo ha suscrito).

Retomando lo que decía, sugiero a estos señores que miren detenidamente y con atención en los lugares más desfavorecidos de nuestras grandes ciudades, esas que son imagen del progreso y el bienestar. Seguro que encontrarán un montón de gente cuya mayor y única preocupación es la de encontrar un trabajo digno, o no tan digno, que le permita subsistir y participar,  aunque sea con lo mínimo, en ese consumo tan contaminante al que se refieren estos “sabios del protocolo”; ¡si no contamino como me voy a responsabilizar de nada!; podría pensar alguno de estos ciudadanos.

Sin llevar las cosas al límite, se puede probar que a la gente de a pie nos importa un comino Kyoto, Europa o las Autonomías, por ejemplo, seguro que nos interesa mucho más la vida y milagros de cualquier famosillo de esos de la “new age” salido de Gran Hermano. No es que seamos frívolos, imbéciles o no tengamos opinión, simplemente buscamos una distracción que nos saque de nuestra “precaria” realidad.

Pregunten a cualquier trabajador en precario (ETT, Empresas de servicios, contratados ilegales, inmigrantes sin papeles, etc.);  no va a ser difícil ya que el 31,2%  de los trabajadores en España están en esta situación, ¡la mayor tasa de precariedad de toda Europa! Una Europa que en su constitución establece diversas normas relativas al trabajo, pero se olvida decir, si éste, ha de ser digo o no. ¿Acaso tenemos derecho a trabajar pero no a un trabajo digno?, al menos la Constitución española si que lo establece, pero me temo que a los más de seis millones de trabajadores en precario les debe sonar a chino o “japonés”.

Del resto, los que oficialmente tienen un puesto “no temporal”, ¿cuántos soportan exageradas presiones en su trabajo?, ¿cuántos sufren acoso moral?, ¿cuántos sobrepasan con creces su jornada de trabajo? Y todo ¿a cambio de qué?; de promesas incumplidas, por una exigua subida de sueldo a final de año o para poder comprar ese producto que día tras día nos meten por los ojos mediante una estudiada estrategia de marketing. Me temo que los políticos, esa especie en proliferación mitad hiena mitad buitre leonado, tienen su negocio muy bien montado y perfectamente estudiado, saben en cada momento que dar y que quitar para seguir engañando a una sociedad que les sostiene y que sostienen un sistema totalmente adverso para el contribuyente, ¡que paradoja!.

Vehículo contaminante
con la entrada en vigor del protocolo de Kyoto, además de las emisiones ¿nos comprarán también los atascos?

Se han preguntado ustedes alguna vez cuál es la causa del aumento de los accidentes laborales o más trágico y alarmante, ¿cuántos accidentes de tráfico se podrían evitar mejorando el bienestar laboral de los trabajadores?, ¿acaso no es una causa probable de accidente el cansancio y el mal humor?; Estoy seguro que un ciudadano  protegido y respaldado es más efectivo que un carné por puntos o la mejor de las campañas publicitarias.

Quizá tan solo sean las palabras de un loco o de un ciudadano cabreado, tal vez es otra loca teoría de la conspiración, sin embargo no estaría de más que de vez en cuando se recabase nuestra opinión, o al menos no se frivolizase cuando más de la mitad de los ciudadanos, con derecho a voto, pasa de respaldar a unos políticos en los que ya no cree.

Para terminar, quiero incluir un mensaje para todos los políticos de nuestro país: “señores políticos tengan presente que su coche oficial, sus escoltas y su maravilloso ritmo de vida sale de mis impuestos y a cambio ustedes lo único que nos ofrecen es poder elegir cada cuatro años entre lo malo o lo peor. ¡Ay! Si al menos os pudiéramos castigar sin impuestos de vez en cuando, ¡qué utopía!

Divagaciones

Sobre Manzin

Autodidacta aficionado a Internet, el manga y los vídeo blogs. Profesional de las tecnologías que hacen posible la transmisión de datos por la red. Un enamorado de los productos Apple e incondicional de Linux. "Hay quien se afana por desaparecer de Internet y borra todos sus perfiles en la red. Yo, al contrario, me afano por existir sólo en Internet."